El peor momento

La dificultad para conseguir empleo se tradujo en una situación económica muy difícil para la madre de 14 hijos. Además, esa frustración se sumaba a la que generaban las críticas constantes. Producto de todo, Nadya no se encontraba nada bien e incluso los Servicios de Protección Infantil comenzaron una investigación, aunque consideraron que ella estaba en condiciones para seguir con la custodia de todos sus hijos. No obstante, la falta de dinero hizo que Suleman perdiera su vivienda, desalojando a la familia y viéndose en la peor situación que alguna vez había estado. Tenía que actuar rápido.

