Un descubrimiento sorprendente
Cuando llegó el momento de volver a visitar el sitio las autoridades se sorprendieron. ¡No había cabaña ni evidencia de que hubiera alguna en primer lugar! ¿Qué demonios estaba pasando? Parece que el habitante de la cabaña se tomó muy en serio el aviso de desalojo y empacó todo lo antes posible, sin dejar ningún rastro. Pero, ¿cómo fue posible volver a mover todas esas cosas, incluidas algunas cosas pesadas como la estufa, sin dejar nada atrás? Todo estaba ordenado y no había nada que indicara que anteriormente se había construido una cabaña en ese lugar.

